El estreno internacional de O’Higgins tendrá como oponente a un conjunto brasileño que llega con rodaje en la temporada y una base futbolística consolidada. Bahía arribará durante la tarde-noche a Santiago y este martes realizará su última práctica en el Centro Deportivo Azul antes de trasladarse a Rancagua, donde quedará concentrado para el duelo de Copa Libertadores de este miércoles.
El equipo dirigido por Rogério Ceni proyecta una formación con Ronaldo en portería; Román Gómez, Gabriel Xavier, Ramos Mingo y Luciano Juba en defensa; Acevedo, Jean Lucas y Rodrigo Nestor en la zona media; y un tridente ofensivo compuesto por Kike Olivera, Willian José y Ademir.
La escuadra de Salvador no llegará con plantel completo. El defensor David Duarte —habitual titular— quedó fuera por problemas físicos, al igual que Kanu, mientras que el mediocampista Michel Araújo tampoco está disponible. Estas ausencias reducen las variantes defensivas y de creación, por lo que el cuerpo técnico deberá ajustar su estructura en la última línea.
Pese a ello, Bahía mantiene una base competitiva que le ha permitido sostener regularidad en el comienzo de la temporada.
En el arranque del año, el conjunto brasileño se ha mantenido en la zona alta de la tabla del Brasileirao, mostrando equilibrio entre funcionamiento colectivo y eficacia ofensiva. Varios futbolistas ya registran goles en las primeras jornadas, entre ellos Luciano Juba, Jean Lucas, Willian José y Kike Olivera, lo que evidencia una distribución amplia del protagonismo en ataque.
Además, el equipo ha demostrado capacidad para competir en escenarios exigentes, sumando resultados positivos como visitante y confirmando que su poder ofensivo puede marcar diferencias en partidos cerrados.
El buen momento encuentra sustento también en su campaña reciente a nivel regional, donde el club logró el título de la Copa do Nordeste en 2025, reforzando su presencia entre los elencos competitivos del fútbol brasileño.
Con una ofensiva activa, pero con bajas sensibles en defensa, Bahía se perfila como un rival complejo para O’Higgins en el inicio de la serie. El encuentro en Rancagua abrirá una llave que se definirá la próxima semana en Brasil, por lo que el resultado del miércoles puede marcar el rumbo de la clasificación.
El cuadro celeste buscará aprovechar la localía frente a un adversario que llega con confianza, estadísticas favorables en este inicio de 2026 y la ambición de avanzar en el torneo continental.

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