O’Higgins comienza a delinear uno de los veranos más determinantes de los últimos años. A las ya confirmadas salidas de Diego González Torres y Moisés González Torres, se suma un escenario abierto para once futbolistas que finalizan contrato o deberán definir su continuidad en el elenco de la sexta región, en un contexto marcado por la histórica clasificación a la Copa Libertadores.
En el arco, la situación presenta varias aristas. Omar Carabalí fue uno de los pilares de la campaña, consolidándose como titular y entregando seguridad en momentos clave del torneo, lo que lo convierte en una de las prioridades a resolver por la dirigencia. A su vez, Jorge Deschamps aportó experiencia y liderazgo desde un rol secundario, mientras que Martín Quezada cumplió funciones de respaldo, configurando una zona que deberá definirse con claridad de cara a la competencia internacional.
En defensa, Alan Robledo aparece como uno de los nombres más relevantes. El zaguero argentino fue una pieza habitual en la última línea, destacando por su fortaleza física y regularidad, atributos valorados en la estructura defensiva del equipo. A él se suma Juan Ignacio Díaz, quien aportó versatilidad y salida desde el fondo, además de Nicolás Garrido, defensor chileno que mostró crecimiento y se proyecta como alternativa joven para la zaga.
Por las bandas, Luis Pavez fue uno de los jugadores con mayor continuidad durante la temporada. Su despliegue y experiencia en el fútbol chileno lo posicionan como un elemento importante en la planificación futura, especialmente considerando el desgaste que implica disputar torneos internacionales.
En el mediocampo, las decisiones serán estratégicas. Juan Leiva entregó equilibrio, experiencia y manejo de balón, mientras que Matías Lugo aportó orden y lectura de juego en la zona central. A ellos se suma Martín Sarrafiore, uno de los volantes más creativos del plantel, cuyo talento para generar juego ofensivo lo transformó en una pieza relevante dentro del esquema.
En ataque, el foco está puesto en Maximiliano Romero. El delantero argentino fue el principal referente ofensivo del equipo, aportando presencia en el área y goles en momentos importantes, por lo que su continuidad es una de las interrogantes más relevantes del mercado celeste.
Con este panorama, O’Higgins enfrenta semanas clave en materia de renovaciones, negociaciones y eventuales refuerzos. La clasificación a Copa Libertadores marca un punto de inflexión para el club, que ahora deberá construir un plantel competitivo con una visión clara de proyecto, entendiendo que el desafío internacional no puede ser un punto de llegada, sino la base para consolidar un crecimiento sostenido.

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